jueves, 21 de octubre de 2010
UN TOQUE DE JOSE LUIS GIOIA
En Belgrano, un apaciguado Gioia atiende el celular y habla con su hija. En este clima es un contador de o monologuista —como se autodefine—- que detiene la interminable maratón de una vida nocturna que "arracanba en los pubs de Villa Lugano y terminaba a las seis de la mañana en Quilmes. La noche duró más de 18 años en mi vida", concluye. Gioia transitó los 70 y los 80 con papeles menores en Los extraterrestres, Los colimbas se divierten y Mirame la palomita. Conoció a Jorge Porcel y Alberto Olmedo como actor de cine y en la agonía revisteril de los 80. Abandonó la revista después de algunos problemas: "En el 83 crucé, fuera de lo pautado, de punta a punta el escenario con un mameluco naranja. Era la última función de la temporada en Mar del Plata y quería hacer una joda interna. Me echaron y me fui a esquiar a Bariloche. Después me alejé de la revista hasta el 2000 cuando estuve en Carlos Paz con Silvia Süller, Tristán y Beto César". Con César estuvo el año pasado en España para presentar La Argentina que los parió; asegura que fue un éxito.
Hace ocho años que no actúa en la Capital. Estuvo de gira por el interior, trabajó en eventos para empresas y en tele apareció, cada tanto, acelerado, verborrágico, en alguna rueda de chistes de Café fashion. En cada participación habló hasta quedarse sin aire, al borde del ataque de presión pero "nunca en Argentina logré ser un personaje televisivo. Eso que en Chile participé en 179 programas desde el 80", aclara.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario